La industria farmacéutica europea sigue analizando las implicaciones del acuerdo comercial alcanzado entre la UE y EEUU después de que el Parlamento Europeo haya dado luz verde a la legislación que implementa los compromisos arancelarios pactados por ambas partes en agosto de 2025.
En particular, los eurodiputados respaldaron dos reglamentos que eliminan los aranceles sobre los bienes industriales estadounidenses y amplían el acceso preferencial al mercado comunitario para determinados productos agrícolas y pesqueros procedentes de EEUU. El paquete legislativo incorpora, además, una serie de salvaguardias reclamadas por el Parlamento Europeo, entre ellas una cláusula de expiración en 2029, mecanismos de suspensión de preferencias arancelarias y herramientas para proteger a la industria europea ante posibles distorsiones comerciales.
En este contexto, la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, se ha mostrado expectante ante las consecuencias que podría tener la aplicación de aranceles del 15% a determinados productos farmacéuticos. La EFPIA considera que el acuerdo aporta «cierto grado de seguridad» a las compañías con sede en la UE, pero advierte de que está lejos de representar el escenario ideal para el sector.
«Queda por ver cómo afectaría el límite arancelario del 15% sobre los medicamentos innovadores a la atención a los pacientes, a las cadenas de suministro globales y a la presencia del sector en Europa, en caso de que se aplicaran dichos aranceles», ha señalado la EFPIA.
La EFPIA insiste en que la competitividad de la industria farmacéutica europea dependerá de una estrategia más amplia que vaya más allá de la política comercial. En este sentido, reclama reforzar el ecosistema de innovación mediante mejoras regulatorias, impulso a la investigación clínica, apoyo a la fabricación de medicamentos en Europa, mejores condiciones de mercado y un acceso más rápido de los pacientes a las nuevas terapias.
Fuente: El Global Farma
