Tras varios años de incertidumbre y una caída sostenida en la actividad corporativa, la industria biofarmacéutica entró en 2025 con señales claras de reactivación. Según un nuevo documento de Evaluate Pharma, el sector mostró un giro hacia operaciones más selectivas pero de mayor impacto económico, tanto en acuerdos de licencia como en fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés), “impulsado por fundamentos empresariales más robustos y un entorno regulatorio más claro”.
De este modo, el informe muestra que la tendencia del año fue inequívoca: menos acuerdos, pero más estratégicos. Las compañías priorizaron activos con mayor potencial comercial y menor riesgo, una estrategia directamente vinculada a la necesidad urgente de afrontar la inminente pérdida de exclusividad de numerosos medicamentos. De hecho, Evaluate Pharma estima que más de 261.000 millones de euros en ingresos están en riesgo ante la entrada de genéricos, lo que ha provocado que las grandes farmacéuticas aceleren su actividad para reforzar sus carteras.
Durante este periodo, las diez operaciones de mayor envergadura las protagonizaron, según datos de FiercePharma, Johnson & Johnson, Novartis, Pfizer, MSD, Sanofi, Thermo Fisher, Genmab, Novo Nordisk y Merck.
La primera gran adquisición de 2025 en el sector farmacéutico fue la de Johnson & Johnson, que desembolsó aproximadamente 13.400 millones de euros por el especialista en enfermedades del sistema nervioso central Intra-Cellular Therapies. El acuerdo permitió a J&J incorporar Caplyta, un antipsicótico atípico de administración una vez al día que, en el momento del anuncio de la operación, ya había sido aprobado para el tratamiento de la esquizofrenia y la depresión bipolar.
La siguiente gran operación fue la de Novartis, que ofreció alrededor de 11.000 millones de euros a finales de año para adquirir Avidity Biosciences, reforzando así su objetivo de convertirse en un referente en el ámbito de las enfermedades neuromusculares. Así lo confirmó Vas Narasimhan, MD, consejero delegado de la compañía suiza. Además de Zolgensma, el porfolio de neurociencia de la Avidity incluye, entre otros productos, los medicamentos para la esclerosis múltiple Kesimpta, Mayzent y Gilenya.
La tercera adquisición más grande tuvo sus peculiaridades. En este sentido, el creciente interés de las farmacéuticas por los tratamientos de obesidad desembocó en una disputa legal entre Pfizer y Novo Nordisk por la compra de Metsera, una ‘startup’ centrada en productos para la obesidad y enfermedades cardiometabólicas. En concreto, Pfizer anunció, a través de un comunicado, que había presentado una demanda contra Metsera, su Junta Directiva y Novo Nordisk ante el Tribunal de Cancillería de Delaware por incumplimiento de contrato, violación de deberes fiduciarios e interferencia en el acuerdo de fusión entre Pfizer y Metsera.
El detonante de todo ello es que Novo Nordisk presentó una propuesta no solicitada para adquirir Metsera, destacando que la adquisición permitiría maximizar el potencial del portafolio de Metsera y sus capacidades complementarias. Al final, Pfizer y Metsera alcanzaron un nuevo acuerdo, valorado en unos 9.200 millones de euros. La joya de la corona del pipeline de Metsera es MET-097i, un fármaco inyectable basado en GLP-1 que se encuentra en Fase IIb y que podría administrarse una sola vez al mes.
La cuarta adquisición más importante de 2025 la lideró MSD, al comprar Verona Pharma por unos 9.200 millones de euros. La razón de ser se encontró en un fármaco aprobado en 2024 y llamado a convertirse en blockbuster para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Se trata del primer avance terapéutico verdaderamente novedoso en este campo en más de una década. Ohtuvayre es un inhibidor dual selectivo de las enzimas fosfodiesterasa 3 (PDE3) y fosfodiesterasa 4 (PDE4), que se administra dos veces al día mediante un nebulizador de chorro.
En 2024, Blueprint Medicines se convirtió en un objetivo prioritario para Sanofi después de elevar en tres ocasiones sus previsiones anuales para Ayvakit, su fármaco para enfermedades inmunológicas raras, y de aumentar su estimación de ventas máximas desde unos 1.380 millones de euros hasta aproximadamente 1.840 millones de euros. Por ello, en junio la francesa ejecutó la operación con un acuerdo valorado en hasta unos 8.700 millones de euros, su mayor adquisición desde 2018. El acuerdo con Blueprint llegó además después de que Sanofi protagonizara en 2022 un intento fallido por hacerse con otro activo de enfermedades raras, Horizon Therapeutics, finalmente adquirida por Amgen por unos 25.600 millones de euros.
El top seis lo completa Thermo Fisher, que desembolsó unos 8.050 millones de euros por Clario, una compañía que cuenta con una plataforma diseñada para ayudar a los promotores de ensayos clínicos a recopilar, gestionar y analizar datos clínicos. Tanto es así que la tecnología de Clario ha estado presente en alrededor del 70% de las aprobaciones de medicamentos de la FDA en la última década, señaló Thermo Fisher al anunciar la adquisición.
MSD volvió a ser protagonista de la séptima mayor operación del pasado año al cerrar un acuerdo de unos 8.500 millones de euros por la compañía Cidara Therapeutics. En esta ocasión, la biotecnológica está desarrollando un antiviral llamado CD388 como alternativa no vacunal para la prevención de la gripe, un candidato que se encuentra en Fase III.
La número ocho corrió a cargo de Genmab, que adquirió Merus con el objetivo de hacerse con petosemtamab, un anticuerpo biespecífico diseñado para unirse a EGFR y LGR5 en células cancerosas y que mostró una tasa de supervivencia del 79% a los doce meses en un ensayo de fase intermedia con pacientes con carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello recurrente o metastásico positivo para PD-L1.
Llegando casi al final de la lista se encuentra Novo Nordisk, que compró Akero Therapeutics por un desembolso inicial de aproximadamente 4.300 millones de euros. El principal activo de Akero, efruxifermin, es un potencial análogode FGF21 de primera clase, que se está desarrollando para la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH).
Finalmente, la posición diez la ocupó la alemana Merck, que irrumpió en el escenario de fusiones y adquisiciones de 2025 con su operación de 3.600 millones de euros para adquirir SpringWorks con el objetivo de reforzar su presencia en EEUU y añadir dos nuevos productos ya aprobados a su cartera. Además del acceso al mercado americano que aportaba SpringWorks, la adquisición se centró principalmente en los medicamentos para tumores raros Ogsiveo y Gomekli. Ogsiveo fue el primero en cruzar la meta de la FDA, recibiendo aprobación en 2023 para el tratamiento de tumores desmoides. Por su parte, Gomekli es un inhibidor de MEK, aprobado en febrero para adultos y niños con neurofibromatosis tipo 1 (NF1), una enfermedad genética rara.
Fuente: El Global Farma
