La inteligencia artificial (IA) está acelerando la identificación de candidatos a nuevos medicamentos y transformando la forma en la que los tratamientos avanzan desde las primeras etapas de desarrollo hasta su llegada a la práctica clínica y a los pacientes. Lo que antes podía requerir años de investigación y validación en laboratorio puede realizarse ahora en meses, gracias a plataformas capaces de identificar candidatos prometedores, analizar grandes volúmenes de datos biológicos y agilizar las fases iniciales del desarrollo.
Según un análisis de BioPharma Dive, este avance está contribuyendo a que las compañías farmacéuticas y biotecnológicas impulsen un mayor número de terapias a través de sus pipelines de desarrollo. Uno de los ejemplos recientes se produjo en agosto de 2026, cuando Moderna y MSD anunciaron resultados positivos de fase avanzada para una vacuna personalizada de ARN mensajero frente al cáncer, un avance que, según los investigadores, podría abrir la puerta a terapias similares para distintos tipos de cáncer.
Pero el impacto de la IA va más allá de los laboratorios. La aceleración del desarrollo de nuevos tratamientos está planteando nuevos retos para las instalaciones en las que estos medicamentos se fabrican. Las compañías necesitan poner en marcha nueva capacidad de producción con mayor rapidez, al tiempo que mantienen los estrictos estándares de calidad y regulatorios que exige la industria farmacéutica.
A esta presión se suma el incremento de las inversiones en capacidad de fabricación en EEUU. Compañías como Eli Lilly, MSD, AstraZeneca, Novo Nordisk, Genentech y Regeneron están aumentando sus inversiones en el país en un contexto de impulso a la fabricación farmacéutica nacional.
La mayor rapidez en el desarrollo y la producción está llevando a las compañías a tomar decisiones sobre sus instalaciones mientras los medicamentos todavía se encuentran en fase de evaluación. Esto aumenta la presión sobre la planificación, los permisos, el diseño y la construcción de nuevas instalaciones.
Esta presión está impulsando un mayor interés por la construcción modular, los sistemas de servicios prefabricados y los modelos de ejecución colaborativa, que permiten desarrollar diferentes actividades de un proyecto de forma paralela. Así, la selección del emplazamiento, la obtención de permisos, la planificación de los servicios y el diseño de los procesos pueden avanzar simultáneamente para acelerar el desarrollo de las instalaciones.
Aunque la IA puede ayudar a identificar candidatos a medicamentos prometedores con mayor rapidez, no elimina la incertidumbre asociada al desarrollo farmacéutico. Los fabricantes no siempre saben qué productos tendrán éxito en los ensayos clínicos o cuáles llegarán finalmente a una escala comercial.
Por ello, las instalaciones deben poder adaptarse a las necesidades de producción que puedan surgir con el tiempo. Entre las soluciones que están priorizando algunos fabricantes se encuentran los diseños modulares, las infraestructuras de servicios preparadas para futuras ampliaciones y los denominados espacios de fabricación tipo “ballroom”, que sustituyen una serie de salas de producción dedicadas por un espacio de fabricación amplio y abierto en el que los equipos pueden incorporarse, retirarse o reconfigurarse según cambien las necesidades productivas.
“Estamos viendo más solicitudes de plantas piloto y de instalaciones de desarrollo de procesos”, señala Ahrendt. Estas plantas permiten a los fabricantes probar y perfeccionar los procesos de producción antes de trasladarlos a una fabricación a escala comercial.
“Los propietarios también están solicitando espacios flexibles para múltiples productos en lugar de líneas dedicadas a un único producto porque todavía no saben cuáles de los candidatos de un pipeline más amplio llegarán finalmente a la escala comercial”, añade.
Este planteamiento permite evitar inversiones en instalaciones o equipos que finalmente podrían no ser necesarios y, al mismo tiempo, ofrece a los fabricantes una mayor capacidad para responder a los cambios en la demanda del mercado.
Las herramientas tecnológicas que utilizan IA, como los gemelos digitales, el análisis predictivo y la recopilación de datos en tiempo real, están adquiriendo una importancia creciente en la industria farmacéutica. A medida que los fabricantes recurren a estas tecnologías para optimizar procesos, supervisar equipos y mejorar el funcionamiento de las instalaciones, la infraestructura debe estar preparada para soportarlas desde el inicio.
De esta forma, la arquitectura de datos y los sistemas de tecnología operativa ya no pueden considerarse elementos que se incorporan en las últimas fases del proyecto. Los componentes digitales están entrando antes en el proceso de diseño e influyen en aspectos como la distribución de las instalaciones, los sistemas de servicios, las estrategias de puesta en marcha y la gestión de los activos a largo plazo.
En PCL, la documentación vinculada a gemelos digitales ya forma parte de los procesos de puesta en marcha y cierre de proyectos, con el objetivo de que los propietarios comiencen las operaciones con un registro digital más completo de sus instalaciones.
Las compañías farmacéuticas están ampliando su capacidad de producción, invirtiendo en tecnologías digitales y replanteando la forma en la que se planifican y operan las instalaciones. El reto es que el desarrollo de estas infraestructuras pueda avanzar al mismo ritmo que la innovación en el desarrollo de medicamentos.
Fuente: El Global Farma
