El coste salarial total por hora efectiva de trabajo en actividades sanitarias se sitúa en 107,752 en el primer trimestre de 2026, es decir, un 7,1% más que en el mismo periodo de 2025. Así lo muestran los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), esta cifra se mide con el Índice de Coste Laboral Armonizado (ICLA), una operación estadística continua de periodicidad trimestral cuyo objetivo es proporcionar una medida común y comparable del coste laboral por hora trabajada para toda la Unión Europea, que permita un seguimiento de la evolución de dicho coste laboral.
Si se compara con los últimos quince años, hay una evolución ascendente que puede dividirse en varias fases. En un primer episodio, de 2010 a 2019, hubo un crecimiento moderado caracterizado por la estabilidad salarial, aumentaron los salarios por hora efectiva de forma gradual, en algunas ocasiones por encima de la inflación y en otros por debajo. Después, llegó el covid-19 y la pandemia que sacudió los sistemas sanitarios mundiales. Se necesitó más personal sanitario, y como efecto, se redujo temporalmente algunas horas efectivas trabajadas y el coste salarial por hora mostró incrementos más visibles en las estadísticas.
Por último, en el periodo de 2023 a 2025 se está viviendo un crecimiento sostenido. Las revisiones salariales, la presión inflacionaria y la escasez de determinados perfiles sanitarios impulsaron nuevas subidas. En el conjunto de España, el coste salarial por hora efectiva siguió creciendo durante 2024 y 2025, aunque a ritmos más moderados que en el periodo inmediatamente posterior a la pandemia.
Si se observa el Índice de Coste Laboral Armonizado, en sanidad se encuentra en 120,625 puntos, el valor más alto de toda la tabla histórica, que comienza en el año 2000. A pesar de que está habiendo una tendencia alcista, los datos más recientes apuntan a una desaceleración e incluso una ligera caída interanual en 2025, lo que sugiere que el fuerte crecimiento de costes observado tras la pandemia se ha moderado.
De manera general, el coste laboral por hora trabajada que mide el ICLA -manteniendo constante la estructura por ramas de actividad- aumentó un 4,9% en el primer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior, si se eliminan los efectos estacionales y de calendario. Las actividades con las tasas anuales más elevadas este trimestre, si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, fueron Educación (9,1%), Otros servicios (7,3%) y Construcción (7,3%). El coste laboral registró los menores aumentos en Suministro de agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y descontaminación (0,1%), Hostelería (1,8%) y Actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento (2,0%).
Fuente: Gaceta de Salud
