La brecha territorial en el gasto sanitario autonómico sigue abriéndose, según refleja la Estadística de Gasto Sanitario Público 2024. Si bien el gasto medio en euros por habitante rozó los 2.000 euros, la diferencia entre la que más invierte en términos per capita (País Vasco) y la que menos (Andalucía) se amplía hasta los 674 euros, el 40,65% del gasto andaluz, a pesar de que el esfuerzo presupuestario andaluz en salud es mayor que el del País Vasco. Cuatro años antes, Andalucía invertía 553 euros menos que el País Vasco.
Aunque se pueden hacer muchas lecturas de esta disparidad de gasto derivada del sistema de financiación autonómica, la intensidad del esfuerzo presupuestario y el destino de los recursos varía notablemente entre regiones, tanto en porcentaje del presupuesto como en gasto por habitante, lo que pone en cuestión el acceso equitativo de los españoles a la atención sanitaria en el Sistema Nacional de Salud.
Las autonomías elevaron su gasto sanitario consolidado un 4,7% de media en 2024. Aragón encabezó el crecimiento interanual con una subida del 10,2%, seguida de Cantabria (+9,2%) y Baleares (+8%). En el extremo contrario se situaron Andalucía (+1,1%), La Rioja (+2%) y Murcia (+2,2%).
El mayor esfuerzo presupuestario sigue concentrándose en personal y hospitales. Las comunidades destinaron conjuntamente 43.598 millones de euros a retribuciones de profesionales sanitarios, equivalentes al 45,8% del gasto sanitario autonómico.
País Vasco y Navarra fueron las regiones que dedicaron una mayor proporción de su gasto sanitario a personal, ambas con un 52,7%, seguidas de Canarias (52,4%). Cataluña registró el porcentaje más bajo, con un 39,7%, mientras Madrid se situó en el 42,5%.
La actividad hospitalaria continúa marcando las mayores diferencias territoriales. Madrid lideró claramente el peso del gasto hospitalario y especializado, destinando el 67,9% de su presupuesto sanitario a esta área. Le siguieron Asturias (65,1%) y Cataluña (64,6%).
Por el contrario, Extremadura fue la comunidad que menos porcentaje dedicó al ámbito hospitalario, con un 57,4%, lo que refleja una estructura sanitaria con mayor peso relativo de otros niveles asistenciales.
La atención primaria también muestra fuertes diferencias. La Rioja fue la comunidad que más porcentaje de gasto sanitario destinó a este nivel asistencial, con un 17,8%, seguida de Andalucía (16,3%) y Extremadura (15,1%). Madrid volvió a situarse en último lugar, con solo un 10,9% de su presupuesto sanitario orientado a primaria.
El reparto evidencia modelos sanitarios distintos entre autonomías: mientras algunas priorizan el fortalecimiento hospitalario y la alta especialización, otras mantienen un mayor peso relativo de la atención primaria y comunitaria.
El gasto farmacéutico también presenta importantes divergencias. Extremadura destinó el 17,7% de todo su gasto sanitario a farmacia, el porcentaje más elevado del país, seguida de Andalucía (17,3%) y Comunidad Valenciana (16,9%). En cambio, País Vasco apenas dedicó un 11% y Cataluña un 11,8%.
En términos absolutos, Andalucía fue la comunidad con mayor gasto farmacéutico, con 2.480 millones de euros, seguida de Cataluña (1.966 millones), Madrid (1.736 millones) y Comunidad Valenciana (1.695 millones).
La formación de especialistas también concentra diferencias relevantes. Madrid fue la autonomía que más peso relativo otorgó a la docencia MIR, dedicando el 6,1% de su gasto en personal a formación sanitaria especializada. Andalucía movilizó 355 millones de euros en este ámbito y Cataluña 181 millones.
Fuente: Gaceta de Salud
