En el ámbito de la investigación clínica, España se ha consolidado como un referente mundial y líder absoluto en Europa en la realización de ensayos clínicos. Según el Registro Español de Estudios Clínicos (REEC), coordinado por la AEMPS, en el último año se autorizaron 962 ensayos clínicos con medicamentos, lo que supone una cifra récord que refuerza el liderazgo español tanto en volumen como en diversidad terapéutica.
Este posicionamiento se produce en un contexto global de creciente competencia por atraer inversión farmacéutica, marcado por cambios geopolíticos que están redefiniendo la innovación en salud. En este escenario, la estrategia de investigación clínica desempeña un papel esencial para reforzar la competitividad de España en I+D farmacéutica, optimizando procesos, mejorando indicadores clave y facilitando el diálogo entre todos los agentes del sistema.
La Memoria de Actividades 2025 de Farmaindustria, publicada recientemente, recoge la estrategia que plantea la patronal para afianzar el liderazgo de España en investigación clínica, que pasa por varias líneas de trabajo muy concretas. Entre ellas, impulsar la investigación clínica en atención primaria, avanzar hacia ensayos más descentralizados y en red que permitan ampliar la participación de pacientes y la inclusión de poblaciones infrarrepresentadas, y reforzar la diversidad en los ensayos clínicos teniendo en cuenta la realidad demográfica española y europea.
Asimismo, también pone el foco en reducir la burocracia y agilizar la gestión de los ensayos clínicos, simplificando procedimientos para los promotores. A esto se suma la necesidad de vigilar los incentivos que ofrecen otros países europeos para evitar una fragmentación del espacio de investigación en la UE, así como posicionar a España en el uso secundario de datos de salud dentro del marco del EHDS.
A continuación, menciona al Proyecto BEST, liderado por Farmaindustria y que agrupa a los principales agentes públicos y privados que conforman el sistema de generación de conocimiento e investigación clínica de medicamentos en España: 59 compañías farmacéuticas, 52 hospitales, 17 CCAA, 6 grupos de investigación clínica independiente y 1 CRO. A través del proyecto BEST, la patronal pretende fomentar la inversión en I+D, monitorizando la situación de los procesos de investigación clínica en España, identificando las diferentes prácticas y tomando medidas conducentes a mejorar su eficiencia y competitividad.
En este contexto, recuerda que España es uno de los países líderes en investigación clínica en Europa, en un momento en el que la competencia global por atraer inversión en I+D es cada vez mayor. Según la patronal, este liderazgo se apoya en un sistema sanitario sólido, en la calidad de los profesionales, en la implicación creciente de los pacientes y en la confianza de la industria farmacéutica en el ecosistema español.
La clave, según Farmaindustria, está en seguir evolucionando hacia un modelo más ágil y colaborativo. En ese sentido, la industria farmacéutica mantiene una apuesta continuada por la innovación y por la identificación temprana de nuevos fármacos en desarrollo, trabajando de forma estrecha con hospitales, centros de investigación y startups biotecnológicas. «Es un modelo que busca acelerar tiempos y, sobre todo, mejorar el acceso de los pacientes a nuevas terapias», recoge.
Dentro de este esquema, menciona que el programa Farma-Biotech se ha convertido en una pieza relevante. Nacido en 2011, funciona como un puente entre la investigación biomédica y la industria, ayudando a identificar proyectos con mayor madurez científica y conectándolos con compañías interesadas en su desarrollo.
El programa parte de algo bastante práctico: analizar qué necesita la industria y qué están desarrollando los grupos de investigación. A partir de ahí, selecciona proyectos con potencial real y los presenta en encuentros donde se produce el contacto directo entre científicos y compañías farmacéuticas. Las áreas son muy diversas, desde oncología o sistema nervioso central hasta enfermedades autoinmunes o patologías respiratorias.
«En 2025, estos encuentros han permitido revisar proyectos procedentes de universidades, hospitales y startups, con iniciativas destacadas en áreas como oncología, obesidad, nefrología o hepatología», explica Farmaindustria. El programa, en conjunto, ha evaluado ya más de un millar de propuestas desde su creación, lo que lo convierte en una de las plataformas más consolidadas de conexión entre ciencia e industria en España.
Más allá de la selección de proyectos, su valor está en algo más intangible pero importante: generar confianza y acelerar la transferencia de conocimiento. Esa es también una de las grandes líneas que subraya la Memoria de la patronal, junto con la necesidad de reforzar la investigación preclínica y traslacional y fortalecer los clústeres de innovación biomédica.
En paralelo, Farmaindustria sigue avanzando en la colaboración con organismos como la Agencia Estatal de Investigación, el CDTI o el Instituto de Salud Carlos III, además de la participación en iniciativas europeas. «Todo ello encaja en una estrategia más amplia de país para reforzar la competitividad del sistema», concluye.
Fuente: El Global Farma
