La asociación Medicines for Europe, que representa a las compañías de genéricos y biosimilares, ha demandado en una carta a los ponentes del Parlamento Europeo, a la Presidencia del Consejo de la Unión Europea y a la Comisión Europea, que la futura Ley de Medicamentos Críticos (CMA, por sus siglas en inglés) incluya medidas vinculantes que garanticen la seguridad del suministro. La organización subraya que la normativa representa "una oportunidad única" para corregir los fallos de mercado que contribuyen a las faltas de suministro y a la dependencia externa en un contexto de inestabilidad geopolítica.
La entidad basa su reclamación en diversos informes de la propia Comisión Europea y del Tribunal de Cuentas Europeo, que destacan la relevancia de abordar las causas económicas de las faltas. Según los datos aportados por la patronal, los informes de las asociaciones de farmacéuticos PGEU y EAHP confirmaron que los factores económicos desempeñan un papel fundamental en aproximadamente el 50 por ciento de los casos de escasez. Estas tendencias indicaron que las políticas centradas exclusivamente en el precio contribuyeron a la fragilidad del mercado y a la consolidación industrial.
Impacto de la contratación pública
Las consecuencias de este modelo se reflejaron en que más del 80 por ciento de los medicamentos críticos dispusieron de menos de tres proveedores en toda la Unión Europea. Además, la patronal advirtió que dos tercios de las faltas "se ligaron a una oferta altamente consolidada". Esta presión económica causó que los fabricantes de fármacos esenciales continuaran con el cierre de la producción europea y su traslado a China.
Propuestas para el marco legal
La propuesta defendida por la industria quiere respetar las competencias nacionales mediante el uso de los marcos legales existentes, como la Directiva de Contratación Pública y la Directiva de Transparencia. Según el documento, la aplicación coherente de estas normas "permitiría fortalecer la resiliencia del sector sin invadir las facultades de los Estados miembros en la gestión de sus sistemas sanitarios".
Necesidad de políticas de demanda
La organización insiste en que, sin la inclusión de políticas de demanda significativas en los artículos 18 y 19 de la propuesta legal, la normativa "no logrará sus objetivos de mejorar la disponibilidad y la producción dentro de la Unión Europea". La misiva se dirigió específicamente a figuras clave como el eurodiputado Tomislav Sokol, ponente del texto, y el ministro de salud de Chipre, Neofytos Charalambides, en representación de la presidencia rotatoria.
La patronal recuerda que la regulación respondió a una petición expresa de los Estados miembros y contó con el apoyo del Parlamento tras detectarse vulnerabilidades crecientes en las cadenas de suministro farmacéutico. El sector considera que el reglamento "no debe quedar por debajo de la ambición política fijada en la Declaración de Versalles para mejorar la autonomía estratégica abierta y la solidaridad en el ámbito de la salud".
Finalmente, el sector indica que la fragilidad de la cadena de suministro persiste "a pesar de las advertencias previas de las autoridades reguladoras". "La inversión en criterios de seguridad es indispensable para revertir la tendencia actual de deslocalización y asegurar que los pacientes europeos tengan acceso continuo a los tratamientos esenciales", concluye la misiva.
Fuente: Diario Farma
