Un total de 35.000 europeos más podrían acceder a ensayos clínicos si se cumplen los nuevos objetivos de la Unión Europea para atraer investigación clínica, según un informe elaborado por Frontier Economics y publicado por la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA. El estudio estima que alcanzar ese objetivo supondría además 4.000 millones de euros adicionales al año para la economía europea, la creación de 18.000 empleos y la prevención de tres millones de días de baja laboral.
El nuevo objetivo, que supone un aumento del 11% en el número de ensayos, ha sido fijado por la Comisión Europea, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) y la red de Agencias Europeas de Medicamentos, conocida como Heads of Medicines Agencies (HMA, por sus siglas en inglés). Según el documento, cumplirlo implicaría aproximadamente 500 ensayos multinacionales adicionales en los próximos cinco años, pasando de 900 a 1.000 por año.
El informe calcula que los ensayos clínicos promovidos por la industria ya generan 35.700 millones de euros anuales en Valor Añadido Bruto (VAB) en el Espacio Económico Europeo (EEE). Esta cifra se compone de 21.700 millones de euros derivados directamente de la actividad de ensayos clínicos, 3.600 millones de euros en beneficios indirectos por externalidades de I+D y 10.400 millones de euros por mejora de la productividad laboral, gracias a la prevención de 26,9 millones de días de baja al año.
En total, esta actividad sostiene 165.000 empleos en Europa, incluidos más de 45.000 puestos directos en investigación clínica y más de 120.000 vinculados a efectos indirectos e inducidos. El estudio señala que Alemania genera el mayor VAB directo por actividad de ensayos clínicos, con más de 3.000 millones de euros, seguida de Francia (1.800 millones) y Bélgica (1.700 millones). En términos de productividad, Alemania registra el mayor beneficio, con 9,1 millones de días de baja evitados, seguida de Francia (4,8 millones) y España (3,4 millones). No obstante, un informe previo indicó que España superó a Alemania en número de inicios de ensayos clínicos.
En los tres años hasta enero de 2025 se autorizaron 8.521 ensayos clínicos en Europa, de los cuales 3.236 fueron multinacionales promovidos por la industria y 1.291 nacionales. En 2023 participaron más de 315.000 pacientes en ensayos clínicos industriales en el EEE. Sin embargo, la cuota europea en ensayos clínicos financiados por la industria cayó del 22% en 2013 al 12% en 2023. En el mismo periodo, el número global de ensayos aumentó y la cuota de China pasó del 8% al 18%.
Por tanto, cumplir el objetivo del 11% se considera un primer paso para revertir esta tendencia. Según el análisis, ese incremento permitiría que 35.000 pacientes adicionales accedieran a tratamientos innovadores y generaría 4.000 millones de euros adicionales en VAB. Sin embargo, el informe también explora dos escenarios adicionales y más ambiciosos:
El estudio subraya que los ensayos clínicos permiten a los pacientes acceder a terapias potencialmente transformadoras entre 10 y 15 años antes de que estén ampliamente disponibles. Además, «integrar la investigación en la práctica clínica habitual contribuye a una adopción más rápida de la innovación, mejores decisiones terapéuticas y mejores resultados para los pacientes, incluidos aquellos que no participan directamente en los estudios».
El informe sitúa estos resultados en el contexto de iniciativas recientes como la Ley de Biotecnolgía y la iniciativa ACT EU, destinadas a reforzar la competitividad europea en investigación biomédica.
La directora general de EFPIA, Nathalie Moll, afirma que “no hay ningún inconveniente en albergar ensayos clínicos en Europa, solo beneficios sanitarios y económicos para los pacientes y la sociedad». «Cumplir los objetivos de la UE debería ser el mínimo al que aspirar. Un ecosistema vibrante de investigación y desarrollo conducirá a mejores resultados en salud para los europeos, sistemas sanitarios más sostenibles y resilientes, y un crecimiento económico significativo. Otros países lo han reconocido y han actuado; es hora de que Europa haga lo mismo», concluye Moll.
Fuente: El Global Farma
