Cookie Control
Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios y experiencia de usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Leer más
Datos para iniciar sesión
¿De qué deseas crear la cuenta?
· Crear cuenta
· Crear cuenta de empresa
· Crear cuenta de sociedad médica

Actualidad

LA GUARDIA CIVIL TOMA EL CONTROL DE LA SEGURIDAD DE EL PRAT PARA MINIMIZAR LA HUELGA DE LOS VIGILANTES
Para estacionar un vehículo esta mañana en la mayor terminal del aeropuerto barcelonés de El Prat, la T1, es necesario que el usuario ascienda hasta la séptima planta del aparcamiento público. Un claro síntoma de que la huelga de los vigilantes de seguridad de la subcontrata Eulen coincide con una de las jornadas de mayor actividad del año en el segundo aeropuerto español. Aunque la oficina de prensa de Aena en el aeropuerto de Barcelona se niega a facilitar datos de los despegues y aterrizajes previstos para este lunes, inicio del puente de agosto, el número de operaciones supera las 1.050.Pocos incidentes destacables en la primera huelga indefinida en los controles de seguridad que se vive en unas instalaciones acostumbradas a los estragos por todo tipo de conflictos laborales (empleados de handling de Iberia, limpieza, taxis), apagones, inclemencias metereológicas (un impronunciable volcán islandés), el cese de operaciones de Spanair o el caos de Vueling el pasado verano.La Guardia Civil ha reforzado este lunes su presencia en los arcos de seguridad del aeropuerto de Barcelona. Su trabajo ha facilitado que la tranquilidad sea la tónica en este momento en la infraestructura. Las colas de hoy pueden calificarse como anecdóticas si se las compara con las de jornadas anteriores de una crisis que se alarga ya 22 días.El Gobierno ha tomado la decisión de que tome el control la Guardia Civil para sustituir a los trabajadores de la empresa subcontratada con la intención de reducir los problemas de seguridad derivados de la huelga y de minimizar las molestias a los miles de viajeros afectados por los efectos de los paros.Los trabajadores de Eulen en el aeropuerto de El Prat están dispuestos a continuar la huelga indefinida hasta el laudo obligatorio que ha anunciado el Ejecutivo y que creen "ilegal", al tiempo que critican el despliegue de la Guardia Civil en esta infraestructura.Efectivos del Instituto Armado participan activamente en tareas como el control del arco de metales y la revisión de equipajes. "El protocolo de seguridad aplicado por la Guardia Civil ha sido estricto", ha explicado una pasajera a EL MUNDO tras pasar el filtro. "Hemos tardado 20 minutos en cruzarlo. Nos han revisado las maletas, con especial atención a los líquidos".Según el relato de otros pasajeros, sumado a lo que se ha podido observar esta mañana en la T1, el funcionamiento del acceso a los controles es mejor que en jornadas anteriores, cuando una cola de forma de serpiente iba de lado a lado del vestíbulo de la zona de salidas, llegando a las puertas de la terminal y provocando picos de espera de hasta dos horas.Las colas frente a los arcos de seguridad son esta mañana de unos pocos minutos, menores, en algunos casos, que las de algunos mostradores de facturación de las aerolíneas. La presencia de la Guardia Civil, junto al establecimiento de servicios mínimos del 90%, determina que la contundente protesta laboral de los vigilantessea prácticamente imperceptible y que, poco antes del mediodía, no haya ni rastro de colas en la infraestructura. Parece paradójico, pero así es como lo habían anunciado ayer los propios huelguistas. De la Serna niega presionesEl ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha negado "rotundamente" que se hayan ejercido presiones sobre los trabajadores de Eulen para que aceptaran la propuesta de la Generalitat en el proceso de mediación. El ministro, en declaraciones a RNE y Onda Cero, ha subrayado que es obligación del Gobierno garantizar la seguridad y el orden público en el aeropuerto estando España en alerta 4 en materia terrorista.De la Serna ha señalado que la presencia de la Guardia Civil ha hecho que vuelva la "normalidad" al aeropuerto y ha indicado que ésta "se antoja absolutamente necesaria" por razones de seguridad. Asimismo, ha explicado que se trata de una presencia de "carácter transitorio", que durará "todo lo que sea necesario", hasta que finalice el conflicto.La asamblea de trabajadores rechazó ayer, por segunda vez en menos de una semana, la propuesta mediadora de la Generalitat, que establecía un plus de 200 euros al mes por doce pagas, lo que evitó que se pudiera cerrar el conflicto que se arrastra desde hace ya más de tres semanas.El portavoz del comité de huelga de Eulen, Juan Carlos Giménez, ha criticado el uso de efectivos de la Guardia Civil para reducir las colas en los controles de pasajeros y se ha preguntado si este cuerpo "tiene agentes suficientes para ir a reforzar también otros aeropuertos", después de que se hayan anunciado paros en otras instalaciones aeroportuarias españolas."Hoy el aeropuerto está lleno de guardias civiles, no hay colas y se olvida el fondo del conflicto, las condiciones laborales de unos trabajadores que cobran una media de 900 euros y que no pueden ni ir a hacer pipí o que se desmayan porque no tienen tiempo para comer", ha señalado Juan Carlos Giménez.La Generalitat, por su parte, también ha reforzado la presencia de los Mossos d'Esquadra en el aeropuerto barcelonés, donde tienen encargada la seguridad del espacio público, tal y como acordaron la Administración autonómica y la central en la reunión del comité de crisis del pasado jueves. Fuente: El Mundo
¿HA SUPERADO REALMENTE EUROPA LA CRISIS? LOS SALARIOS Y EL DESEMPLEO DESMIENTEN A BRUSELAS
Según Bruselas, la crisis es ya historia. Ayer, diez años después de que BNP Paribas diera el primer aviso de lo que posteriormente ocurrió, la Comisión Europea hizo balance de lo acontecido durante la última década. Con muy pocas críticas y muchas alabanzas a su propia gestión, la UE subrayó que, a pesar de que la crisis "no comenzó en Europa, los estados miembros actuaron con determinación para contener el impacto".El vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, aseguró que gracias a la actuación "decisiva" de la UE la unión monetaria "es ahora más fuerte que antes", mientras que el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, destacó que "la evolución económica reciente es alentadora". Y a todo ello, Bruselas sumó que "el desempleo está en su menor nivel desde 2008, la banca es más fuerte, la inversión está creciendo y las finanzas públicas gozan de una mejor salud". Todo, por lo tanto, rezumó optimismo.Sin embargo, la realidad es que la situación sigue lejos de ser ideal. Las diferencias entre los estados miembros son aún notables. En países como Grecia (21,7%), España (17,1%) o Italia (11,1%), el paro es varios puntos superior a la media europea. El panorama es aún más preocupante si hablamos de desempleo juvenil que supera el 45% entre los jóvenes griegos y el 39% entre los españoles. Además, el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social -23,1% en la Eurozona, según los últimos datos de Eurostat- sigue estado en valores superiores no sólo a los años que precedieron a la crisis, sino también a las cifras registradas durante la recesión. Asimismo, el índice de Gini, que mide la desigualdad, se situó por encima del 30%, a un nivel similar al del inicio de la crisis en 2008.Que la recesión todavía no se ha superado lo evidencian también los sueldos, algo que incluso el presidente del Banco Central Europeo (BCE) reconoció hace apenas unas semanas. Mario Draghi, cuyo "haré todo lo necesario" para asegurar el futuro de la moneda común cumplió también recientemente cinco años, afirmó en la última rueda de prensa del organismo que que seguirá inyectando mensualemente 60.000 millones a la economía europea por dos motivos: porque la inflación está lejos del 2%, y porque "la recuperación no ha llegado a los salarios". Pérdida de poder adquisitivoEn España los datos sobre este respecto son elocuentes. Según la última Encuesta Anual de Coste Laboral del INE, el salario anual bruto por trabajador se redujo un 0,3% en el último año, hasta situarse en los 22.771 euros, a pesar de que en ese mismo periodo la economía creció más de un 3%. Además, desde 2008, que es el primer año del que existen datos y cuando la crisis ya estaba golpeando con fuerza, el crecimiento de los sueldos asciende a exiguo 5,2%. En cambio, la inflación ha repuntado más de un 10% en el mismo periodo, por lo que la pérdida de poder adquisitiva es manifiesta.Este mismo país, que para la UE es ahora un ejemplo de cómo superar la crisis, está todavía tutelado por Bruselas. Junto a España, Francia y Reino Unido siguen aún dentro del procedimiento de déficit excesivo; muestra de que las grandes economías de la región todavía tienen problemas para controlar sus cuentas.Tal vez por todo ello, Moscovici sí reconoció que «aún queda mucho por hacer», y en esa misma línea Dombrovskis aseguró que «debemos aprovechar este progreso, completar la unión financiera, reformar nuestras economías para fomentar la convergencia, la inclusión y la capacidad de recuperación y mantener las finanzas públicas sostenibles». Fuente: El Mundo






NEWSLETTER
Si lo deseas, puedes subscribirte a nuestro boletín de noticias introduciendo tu email a continuación
SÍGUENOS EN
rss twitter linkedin youtube