La escasez recurrente de medicamentos y los fallos en la cadena de suministro vuelven a poner de manifiesto las vulnerabilidades estructurales en la producción y distribución global de productos médicos. La persistente falta de visibilidad sobre insumos esenciales —desde principios farmacéuticos activos (API) hasta materias primas clave (KSM)— impide a los dirigentes políticos detectar las interrupciones emergentes.
En este contexto, un nuevo informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) refuerza la evidencia sobre la resiliencia de las cadenas de suministro médico, examina diversos instrumentos de cooperación internacional que podrían mejorar las cadenas de suministro y evalúa cómo las tecnologías digitales pueden respaldar el monitoreo proactivo de las cadenas de suministro de productos médicos.
El análisis ha seleccionado tres categorías de productos como casos de estudio por su relevancia para la preparación ante emergencias de salud pública: los corticosteroides sistémicos inyectables, las vacunas contra la gripe estacional y pruebas de diagnóstico RT-PCR para la gripe. En este sentido, el análisis de la cadena de suministro de los tres productos seleccionados revela una importante concentración de mercado y dependencias de fabricación para dos de ellos.
"Ningún país o región puede garantizar por sí solo la seguridad del suministro"
Si bien 84 empresas venden corticosteroides inyectables en la Unión Europea, los mercados nacionales suelen depender de uno o dos proveedores por molécula, un patrón impulsado por las licitaciones, ya que, según la OCDE, el 76% de las ventas de estos productos pertenecen al sector hospitalario. Por su parte, las vacunas contra la gripe estacional son suministradas por cinco fabricantes principales, y uno o dos proveedores suelen representar la mayor parte de las entregas estacionales. En cuanto a los kits de diagnóstico RT-PCR, 85 empresas cuentan con la marca CE, pero no hay información disponible para confirmar que realmente vendan kits de prueba en la UE o, de ser así, en qué cantidades.
Además, el informe revela que existen nada más que 20 empresas con certificados para suministrar principios farmacéuticos activos (API) para corticosteroides inyectables vendidos en la Unión Europa en 2024 y, de estas, tan sólo seis se encuentran en territorio europeo. Para la producción de dosis terminadas de corticosteroides inyectables, los fabricantes encuestados han identificado las dependencias de las fuentes de suministro como la principal vulnerabilidad de sus cadenas de suministro y han señalado las operaciones de llenado y acabado estériles y la dependencia de API e intermedios de origen internacional como los cuellos de botella más críticos. Ante esta situación, la OCDE considera que ningún país o región puede garantizar por sí solo la seguridad del suministro.
En este sentido, los acuerdos comerciales amplios pueden diversificar las fuentes de suministro y expandir la capacidad de producción, aunque también pueden facilitar la deslocalización de la capacidad existente. A nivel mundial, en el sector de las materias primas críticas (CRM), los acuerdos comerciales específicos han intensificado el comercio entre socios en un 12%. Por su parte, y lejos de reforzar la seguridad del suministro de la UE, las iniciativas actuales en África y América Latina buscan la autosuficiencia regional.
"Proponemos que la UE pase de una gestión reactiva de los desabastecimientos a una vigilancia anticipatoria de las cadenas de suministro de contramedidas médicas"
Para resolver esta encrucijada, el documento plantea tres mecanismos específicos. El primero, MedMIS, sería un sistema multilateral para monitorizar mercados y detectar si una interrupción responde a limitaciones de capacidad, problemas de coordinación o aumentos de la demanda. El segundo, MedPPA, sería un instrumento de compra conjunta basado en compromisos anticipados de adquisición y garantías de volumen. El tercero, RescPool, consistiría en una reserva común de productos médicos abierta también a terceros países, combinando existencias físicas con capacidad productiva reservada para situaciones de emergencia.
Otra de las grandes líneas del informe aborda el uso de inteligencia artificial, análisis predictivo, sensores IoT, RFID y plataformas cloud para vigilar las cadenas de suministro. La OCDE señala que estas tecnologías ya permiten realizar un seguimiento prácticamente en tiempo real de productos, envíos y determinados componentes, pero advierte de que los sistemas públicos actuales se centran principalmente en los productos terminados y ofrecen poca visibilidad sobre riesgos anteriores, como la concentración de proveedores de principios activos, los cuellos de botella logísticos o las alteraciones de la demanda.
En conjunto, la OCDE propone que la Unión Europea pase de una gestión reactiva de los desabastecimientos a una vigilancia anticipatoria de las cadenas de suministro de contramedidas médicas. Para ello, plantea reforzar ATHINA con indicadores de alerta temprana, desarrollar capacidades específicas de análisis y previsión de la demanda en DG HERA, establecer mecanismos de intercambio de datos con la industria que protejan la información confidencial y mejorar la interoperabilidad internacional de los sistemas de información.
Fuente: ConSalud.es Salud35
