La patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, reclama que el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE traduzca las ambiciones de la Brújula de Competitividad y de la Estrategia de Ciencias de la Vida, incluido el Biotech Act, en una inversión sostenida a lo largo de toda la cadena de innovación, desde la investigación científica hasta el desarrollo clínico, la fabricación y el acceso de los pacientes.
La patronal europea considera positivo que el próximo MFP ponga el foco en la competitividad y contemple la complementariedad entre Horizonte Europa y el Fondo Europeo de Competitividad (ECF, por sus siglas en inglés). Sin embargo, advierte de que la ausencia de un presupuesto claramente reservado para las ciencias de la vida y la salud pone en cuestión la capacidad de Europa para aplicar sus herramientas de competitividad.
La EFPIA también alerta del impacto que tendría la introducción de la contribución corporativa Recursos corporativos para Europa (CORE, por sus siglas en inglés) sobre el atractivo de Europa para las inversiones en investigación y fabricación farmacéutica.
En este contexto, la patronal de la industria farmacéutica europea pide que el MFP definitivo proporcione la «escala, previsibilidad y un marco coherente y favorable a la inversión» necesarios para reducir la brecha de innovación de Europa y convertir a la región en un destino más atractivo para las inversiones internacionales en ciencias de la vida.
Entre sus principales demandas, la EFPIA reclama una asignación dedicada, identificable y protegida para la salud y las ciencias de la vida tanto en Horizonte Europa como en el ECF, en línea con su contribución a la competitividad, la resiliencia y la autonomía estratégica de Europa.
Según la organización, estos fondos deberían respaldar el ecosistema completo de innovación, que incluye la investigación y su traslación a soluciones sanitarias; la modernización de las redes de ensayos clínicos multinacionales; y el refuerzo de la capacidad de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) y de las redes regulatorias nacionales para responder a las nuevas tecnologías sanitarias.
Asimismo, la EFPIA apuesta por invertir en infraestructuras interoperables de datos sanitarios, innovación en salud basada en inteligencia artificial (IA), fabricación avanzada y preparación de los sistemas sanitarios para incorporar nuevas soluciones. La organización también señala la necesidad de apoyar la prevención y gestión de las enfermedades crónicas, la participación sostenible de los pacientes, el acceso equitativo y unos sistemas sanitarios resilientes.
La patronal farmacéutica europea se opone a la introducción de la contribución CORE, que considera un riesgo para la competitividad de Europa. En concreto, cuestiona una tasa vinculada a la facturación de las compañías, al considerar que añadiría una carga acumulativa para las empresas y podría entrar en contradicción con el objetivo europeo de atraer inversiones en investigación y fabricación.
La EFPIA recuerda que las inversiones en I+D y fabricación farmacéutica son altamente móviles, compiten a escala mundial y se planifican a largo plazo. Por ello, considera que nuevas cargas podrían reducir el atractivo de Europa en un momento en el que la Unión Europea busca revertir el descenso de su participación en la inversión mundial en I+D biofarmacéutica.
Además, señala que una contribución basada en la facturación podría guardar poca relación con la rentabilidad o la capacidad de pago de las empresas y afectar de manera desproporcionada a modelos empresariales intensivos en investigación.
Asimismo, la EFPIA reclama también que Horizonte Europa y el ECF funcionen como una vía de financiación conectada a lo largo del proceso de innovación, evitando lagunas, duplicidades o procesos de solicitud que compitan entre sí. En este esquema, Horizonte Europa debería financiar la investigación colaborativa basada en la excelencia científica, la traslación y el desarrollo clínico, mientras que el ECF debería respaldar el escalado, la demostración, la fabricación avanzada y el despliegue.
La organización considera además que la colaboración internacional debe seguir abierta. A su juicio, las preferencias europeas o las salvaguardas relacionadas con la seguridad económica deberían ser «excepcionales, específicas, proporcionales y limitarse a las entidades que reciben financiación de la UE».
En materia de propiedad intelectual, la EFPIA defiende que los participantes mantengan el control sobre los resultados, las licencias y la información confidencial. También pide evitar obligaciones específicas de explotación en el ámbito sanitario dentro de Horizonte Europa que puedan desincentivar la participación de compañías en estudios clínicos y la aportación de activos como datos de propiedad.
Otro de los puntos de la propuesta de la EFPIA es el refuerzo de las asociaciones público-privadas, incluidas las Empresas conjuntas, que combinan financiación europea con experiencia, activos, datos y compromiso a largo plazo de la industria. La organización considera que estas asociaciones deberían poder conectar la investigación con el escalado y el despliegue respaldados por el ECF.
En este sentido, defiende que las contribuciones en especie tengan el mismo reconocimiento que las contribuciones financieras. EFPIA pone como ejemplo la Iniciativa de Salud Innovadora (IHI), en la que la industria aporta recursos sin solicitar financiación europea. También reclama estructuras de gobernanza adaptadas a las necesidades de cada asociación y la conservación de normas financieras flexibles.
Por último, la EFPIA reclama una gobernanza que garantice una definición transparente de las prioridades, responsabilidades claramente delimitadas entre Horizonte Europa y el ECF y una participación estructurada de la industria, los pacientes y la comunidad investigadora en el diseño y la aplicación de los programas.
A su juicio, las decisiones de financiación deberían tener en cuenta la excelencia científica, las necesidades no cubiertas, el valor añadido europeo y el potencial impacto sobre la competitividad.
Con todo ello, la EFPIA insta a los responsables políticos europeos a que el paquete definitivo del MFP refuerce la inversión mediante una financiación ambiciosa y específica para la salud en Horizonte Europa y el ECF, preserve una colaboración abierta basada en la excelencia, facilite asociaciones público-privadas eficaces y revise la contribución CORE para que la financiación del presupuesto europeo contribuya a reforzar, y no a debilitar, el atractivo de Europa para la inversión a largo plazo en ciencias de la vida.
Fuente: El Global Farma
